El equipo nacional de Estados Unidos ha conseguido una hazaña, aunque sea de última hora, al conseguir el pase a la fase de octavos de final con un postrero gol cuando muchos ya daban las esperanzas por perdidas. Landon Donovan, la estrella del soccer, consiguió el tanto decisivo frente a Algeria en un partido que, con un poco de suerte, los estadounidenses deberían haber resuelto antes. La solución al drama de la clasificación se hizo esperar hasta el final que, de todos modos, es cuando mejor saben las victorias.
Si en el fútbol existiesen las victorias a los puntos como en el boxeo, Estados Unidos hubiese, sin duda, obtenido su recompensa mucho antes pero el deporte que se juega con los pies es tan grande que permite al pequeño, con esfuerzo, disciplina y lucha, poder hacer frente e incluso derrotar a un contrario que sea técnicamente mejor, incluso mucho mejor. Que se lo digan a la selección campeona de Europa.
Ahora, en la ronda de octavos espera Ghana, un rival asequible para la selección de EE. UU. por lo visto hasta ahora, pero la experiencia nos dice, y no hace falta remontarse demasiado en el tiempo, que en una Copa del Mundo de Fútbol no hay rival pequeño.
únete a nuestro grupo en FaceBook

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada